sábado, 5 de septiembre de 2009

Setenta veces siete




Setenta veces siete
escribí la lapida
pagué el ataúd
regué las rosas
redacté el réquiem.

Setenta veces siete
lloré mi soledad
maldije mi cobardía
hice las maletas
y volví a empezar.

Setenta veces siete
añoré aquellos años
esperé los postreros
conté los porotos
y capeé el aguacero.

Setenta veces siete
amanecí borracho
crucé el río negro
quemé la cesera
desperté en el infierno

Setenta veces siete
robé las estrofas
dormí en otras camas
lamí las heridas
rompí la acordada.

Setenta veces siete
miré aquellas fotos
subí esas espaldas
mezclé la baraja
repartí de nuevo.

Setenta veces siete
subí al autobús
a mi niño besé
tache cada día
y lo volví a ver.

…pero, ¡carajo!
hoy el manco
no es cojo
hoy, el futuro llegó,
hoy renacieron las flores,
ya no hay más duelos
ni quebrantos
ya no hay más llantos,


“…hoy mi niño me malcría
y yo guiso los versos”

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