lunes, 9 de noviembre de 2009
Cuando viajo a esa noche
Cuando viajo a esa noche
de tequila y primavera,
que montados en tu coche,
te arrancabas la remera,
y jugando a la escondida,
de mi jermu y de tu novio,
le imprimistes a mis dìas
la dulzura de tus labios.
Loca noche, que en mis brazos
te colgabas de una estrella,
dibujando con mis manos
en tu espalda, ¡que belleza!
y que luego de saltar
al abismo, fui con ella,
“...no te vallas a olvidar:
soy tu amiga fiel...Daniela...”
Cuando viajo a esa noche
que quisiste regalarme,
olvidando los reproches,
no queriendo lastimarme,
me distraigo de la angustia,
de “querer equivocarme”,
esa noche de octubre,
la que hoy pago con sangre.
Hoy la jermu me dejó,
con mis versos y aventuras,
no perdona haber manchado,
cuatro años de ternura,
de ternura y de peleas,
de rutina que alternaba
el desierto y la pradera.
Me gritó que la engañé,
que fui sucio, que fui infiel,
que violé, yo, los preceptos,
del hogar, que dictó un juez,
en presencia de testigos,
y empapados en arroz,
no quebrar nos prometimos,
y libamos con pasión.
Cuando viajo a esa noche,
desde el frío de mi cama,
te imagino con el hombre
que te quiere hacer su dama,
ignorando los derroches
cometidos a su espalda,
me da pena la inocencia
de este pobre par de parias.
Cuando viajo a esa noche
y sopeso en la balanza,
lo que tuve, allí, en tu coche,
y lo perdido, aquí, en mi cama,
me sonrió sin querer,
y le juro a este mundo,
que aunque pasen muchos años
lo volveremos a hacer.
... a Dany, con caballitos de cartón...
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